Población Indígena

Después de un largo período de preparación, el Fondo Fiduciario de las Naciones Unidas para la Seguridad Humana (UNTFHS por sus siglas en inglés), el 11 de marzo de 2013, informó a la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) sobre la aprobación del Programa Conjunto para Mejorar la Seguridad Humana de los migrantes temporales Ngäbe y Buglé en Costa Rica y Panamá.

Después de un largo período de preparación, el Fondo Fiduciario de las Naciones Unidas para la Seguridad Humana (UNTFHS por sus siglas en inglés), el 11 de marzo de 2013, informó a la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) sobre la aprobación del Programa Conjunto para Mejorar la Seguridad Humana de los migrantes temporales Ngäbe y Buglé en Costa Rica y Panamá. Este programa conjunto binacional de 36 meses, liderado por la OIM, se implementa en conjunto con el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, (UNICEF) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, (PNUD). Este programa integral tiene como objetivo mejorar la seguridad humana de los migrantes temporales Ngäbe y Buglé y en Costa Rica y Panamá, en particular en cuanto a su seguridad económica, alimentaria, de salud –incluyendo salud sexual y reproductiva-, personal, comunitaria y política, a través del empoderamiento y la promoción de un mayor acceso de estas personas a servicios públicos mejores, sensibles culturalmente y con enfoque de género.

Los Ngäbe y Buglé son de los pueblos indígenas originarios del oeste de Panamá. Son un grupo muy marginado, el 93,4% de ellos vive en la pobreza extrema. Sus tasas de mortalidad infantil y materna alcanzan casi 3 y 5 veces el promedio nacional en Panamá, respectivamente. Miles de Ngäbe y Buglé y tienen que migrar cada año a Costa Rica en busca de un puesto de trabajo durante el período de cosecha de café. Por lo general, lo hacen en grupos familiares (incluyendo mujeres y niños) y en condiciones muy precarias. Según el Censo de Panamá 2010, 48 % de los panameños Ngäbe y Buglé han emigrado permanentemente a otros territorios en Panamá o Costa Rica. Esta tendencia considerable a la emigración confirma lo difícil que es la vida en La Comarca. En Costa Rica, los Ngäbe Buglé y son, por mucho, los migrantes más excluidos y pobres en el país. Ellos laboran principalmente en la colecta de café y de plátano, sectores en los que las violaciones de los derechos laborales elementales son muy comunes.

La inseguridad humana de los Ngäbe y Buglé se ha visto agravada por los acontecimientos recientes. En el lado panameño, la oposición de los Ngäbe y Buglé a la instalación de minas de cobre y plantas hidroeléctricas en su territorio autónomo ha dado lugar a protestas sociales. Esto ha intensificado la impresión generalizada, compartida por muchos individuos no indígenas de ambos lados de la frontera, de que "los pueblos indígenas siempre se oponen al desarrollo" y que "nada se puede hacer para ayudarles a mejorar sus condiciones de vida", porque su pobreza “es cultural”. Además, en Costa Rica, una campaña permanente de las asociaciones de productores de café para negar la existencia de una relación laboral entre ellos y los Ngäbe y Buglé colectores de café, está amenazando su seguridad humana, ya que esto ha hecho que sea imposible para ellos acceder a los esquemas de la seguridad social, que incluyen los servicios de salud, pensiones y servicios sociales para sus familias.

Más recientemente, agentes de policía en Panamá y la frontera de Costa Rica han informado de la presencia de carteles de la droga, que están tratando de utilizar a los migrantes Ngäbe y Buglé para cultivar y transportar drogas ilegales desde Panamá a Costa Rica, como ya lo han hecho con otros grupos indígenas en Centroamérica, principalmente en Guatemala .

Los beneficiarios de esta iniciativa serán alrededor de 19,000 Ngäbe y Buglé trabajadores migrantes a lo largo de toda su ruta migratoria, que incluye comunidades en Panamá y en Costa Rica. Los objetivos del proyecto son los siguientes:

  1. Potenciar y fortalecer las capacidades de las familias migrantes Ngäbe y Buglé para alcanzar niveles mínimos de vida a través de la producción autosuficiente de alimentos y la comercialización de los excedentes de producción.
  2. Mejorar la salud y la seguridad personal, económica y política de los Ngäbe y Buglé, mediante el aumento de la cobertura y del acceso efectivo a los servicios de salud, así como a alternativas de cuido de niños y niñas, sensibles culturalmente y con perspectiva de género a lo largo de toda su ruta migratoria.
  3. Crear y fortalecer las condiciones y políticas necesarias personales, sociales, institucionales y legales para que los migrantes Ngäbe y Buglé puedan promover y proteger su propia seguridad humana.

El presupuesto total de este programa es de USD $ 3´867,255. El UNTFHS contribuirá con USD
2´657,955 y el resto de los recursos son cofinanciación de los gobiernos de Costa Rica y Panamá. Este será el primer programa operativo financiado por el UNTFHS en su historia, tanto en Costa Rica como en Panamá.